SALUD


La obesidad es una enfermedad crónica originada por múltiples causas biológicas, ambientales y sociales. Ocurre cuando la ingesta energética contenida en los alimentos (calorías) supera el consumo calórico resultante de la actividad física y en reposo, ocasionando un aumento en los depósitos de grasa y en el peso corporal. 

Comer alimentos con alta densidad energética; tomar refrescos y jugos azucarados; sentir hambre por causa de algunos medicamentos, por trastornos de la conducta alimentaria o patologías psiquiátricas; además de la inactividad física o sedentarismo son causas y agravantes de este padecimiento.

El ejercicio físico habitual, la práctica de deportes, el consumo de verduras y algunas frutas, así como la lactancia materna, ayudan a prevenir el sobrepeso y la obesidad. Un buen hábito alimenticio, cuidar el tamaño de las proporciones, es fundamental.

Quienes padecen esta enfermedad tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades del corazón y del sistema circulatorio, también en huesos y articulaciones y algunos tipos de cáncer como el de mama y próstata.

Hay una mayor probabilidad de muerte prematura y de discapacidad en la edad adulta cuando se padece obesidad en la niñez.

México es uno de los países con mayor sobrepeso y obesidad en su población, en niños de 0 a 5 años el 32.7% la padece; 18% de los hombres menores de 20 años tiene sobrepeso y 10.5% obesidad. El 46% de los hombres mayores de 20 años tiene sobrepeso y 30% obesidad. Entre las mujeres menores de 20 años el sobrepeso alcanza a 19% y la obesidad la padece 9.8%, entre las mayores de 20 años 39% tiene sobrepeso y 33% obesidad.

Un estudio en México sobre el impacto financiero del sobrepeso y obesidad para el sector público y para la sociedad, medido por medio de los costos de 5 grupos de enfermedades crónico degenerativas asociadas, fue estimado para 2014 en 11,416 millones de dólares americanos (USD), equivalente a 45% del gasto público total en atención médica y a 0.9% del Producto Interno Bruto (PIB) en ese año. Las defunciones por diabetes mellitus y por enfermedades cardiovasculares representan en promedio 94% de las defunciones totales.

Reducir el consumo de refrescos constituye una acción básica, sencilla y fundamentada para prevenir y combatir la obesidad. Regular la publicidad de alimentos procesados, dirigida a la infancia es también parte de la lucha para prevenir esta enfermedad. Recurrir a la alimentación tradicional, rica en fibra y proteínas, en lugar de la comida rápida acompañada de refrescos es también una alternativa viable.

La Agenda Iberoamericana te invita a conocer más sobre el tema e incidir para que las propuestas de solución tengan eco en todos los sectores de la sociedad. Porque somos una gran región con sueños compartidos para un mejor futuro.

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Hablan el Dr. Simón Barquera Cervera

"En materia de energía, ciudadanos y gobiernos debemos estar comprometidos con la eficiencia y el uso de fuentes renovables"

RETOS SALUD EN MÉXICO

1. Que todos tengan acceso a programas de salud y de actividad física para prevenir la obesidad
2. Que los alimentos cuenten con información accesible para elegir los más saludables
3. Tener acceso gratuito y suficiente al agua para beber y evitar el consumo de alimentos y bebidas chatarra